También para la economía hay un antes y un después del Mundial de Fútbol. Se trata, en el segundo semestre, de consolidar tendencias positivas, caso de las reservas del Banco Central, el ciclo de desaceleración de la tasa de inflación, y el nuevo equilibrio “tasas/dólar”, vigente desde abril, que requiere más tiempo para robustecer la confianza y el crédito, plantea Jorge Vasconcelos, economista del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral). A su vez, la segunda mitad de este 2026 invita a encontrar la forma de revertir los tres principales factores de preocupación del primer semestre: el andarivel elevado del riesgo país; el freno en consumo/empleo, y la falta de confianza en el peso. No obstante, abundan instrumentos para esos desafíos, por lo que ha sido muy oportuna la mejora de calificación crediticia del país dispuesta por Fitch y Standard & Poor´s (S&P), fenómeno que dará más margen de acción a políticas que podrían reparar en parte los déficits del primer semestre. “Países con nota similar a la de Argentina (B-), colocan bonos en el mercado internacional con rendimientos cercanos al 8% anual, un guarismo que acerca la posibilidad de realizar emisiones de deuda que permitan cumplir con las obligaciones externas sin necesidad de utilizar reservas del Banco Central para ese fin, remarca Vasconcelos.
La dificultad para hacer “roll over” de los vencimientos es lo que explica que, en el primer semestre, las reservas netas del Central se incrementaran por no mucho más del 50 % de las compras de dólares, y esto a su vez complicaba el objetivo de lograr bajas adicionales del riesgo país. Con la mejora de calificación, esto podría cambiar de aquí en adelante, haciendo que las reservas crezcan a un ritmo similar al de las compras de dólares en el mercado, puntualiza el investigador de la Fundación Mediterránea. Esto no necesariamente ocurrirá por una emisión inminente de bonos en el mercado, ya que el gobierno podría seguir esperando una “mejor oportunidad”.
Como sustituto, en las próximas semanas tendría que estarse cerrando el crédito con bancos privados con garantías del Banco Mundial, BID y CAF. Esa operación, por U$S 4.000 millones, permitiría cubrir vencimientos de julio por una cifra semejante, sin tener que apelar a dólares que están en cabeza del Central. Entrar en esa dinámica permitiría bajas adicionales de riesgo país, clave para contener expectativas de inflación y devaluación, con lo que esto implica en función de recuperar dinamismo en el mercado interno.
Milei celebró el dato de la inflación de mayo y elogió a CaputoEn esa línea, el directorio Ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó una garantía de hasta U$S 550 millones para fortalecer las políticas de seguridad y justicia en la Argentina y mejorar el acceso del país a los mercados de capitales.
Esta medida representa la primera vez que el BID otorga una garantía de este tipo al país sudamericano, según informó el organismo internacional.
De acuerdo con el comunicado oficial, la garantía permitirá al país movilizar U$S 1.200 millones en financiamiento privado. Este ingreso facilitará la llegada de recursos internacionales, en sintonía con los objetivos del plan de sostenibilidad fiscal pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El viceministro de Caputo defendió el ajuste de Milei: "La sociedad entendió el modelo económico"Se trata del segundo aval obtenido por el Gobierno del presidente Javier Milei, con el que busca garantizar una operación financiera que permita hacer frente a los pagos previstos para el próximo 9 de julio. El martes pasado, el Banco Mundial (BM) facilitó avales por U$S 2.000 millones al país. El jefe de Estado recibió ayer en la Quinta de Olivos a una delegación del BM encabezada por la vicepresidenta del organismo para América latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra. Lo acompañaron el ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller Pablo Quirno.
¿Qué puede pasar?
“El cumplimiento anticipado de la meta de compras en el Mercado Libre de Cambios es una señal positiva, pero la sostenibilidad del esquema cambiario va a depender de la capacidad de generar nuevas fuentes de oferta de divisas en el segundo semestre. En ese sentido, el aporte de energía, minería, proyectos bajo el RIGI y las emisiones corporativas en dólares debería ayudar a compensar la menor estacionalidad del agro”, detalla Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.
Según el analista, la reciente compresión del riesgo país estuvo más vinculada a la mejora en la calificación crediticia y al reconocimiento de la consistencia macroeconómica que a una desconexión entre el frente fiscal y el cambiario. “El mercado está premiando la combinación de disciplina fiscal, acumulación de reservas y mayor previsibilidad en la política económica. Además, la economía empieza a diversificar sus fuentes de generación de divisas. Hoy, el crecimiento de sectores como energía, minería y los proyectos vinculados al RIGI aporta nuevas fuentes de dólares que ayudan a fortalecer la capacidad de financiamiento externo”, considera.
Luis Caputo defendió el rumbo económico: "Hoy sobran dólares para empresas, ahorristas y el Central"En esa línea, Vasconcelos sostiene que, en caso que en la segunda parte del año comiencen a superarse limitaciones heredadas del primer semestre, podría potenciarse la dinámica de inversiones que ya están en ejecución en el marco del RIGI. No sólo cuentan estos mecanismos de promoción: el “efecto Ormuz”, junto con la invasión de Rusia a Ucrania, han puesto en valor los proyectos de inversión asociados a recursos naturales, en una etapa en la que la Argentina está dejando atrás el cierre de su economía, incluyendo los acuerdos con la Unión Europea y los Estados Unidos, expone el economista.
Finalmente, la reforma laboral empieza a ser operativa, por lo que la cuestión del financiamiento de esa reconversión, y los impuestos distorsivos que subsisten (de las tres jurisdicciones) escalan en la agenda. La inflación está desacelerando, desde el pico del 3,4% de marzo, y el 1,9 % de la inflación núcleo de mayo lo certifica, acota Vasconcelos. “Lo importante es que esto está ocurriendo en un contexto en el que las tasas de interés de cortísimo plazo fluctúan entre el 20% y el 25% anual”, expone.